
Alto de La Torana (Corbalán): vista aérea perpendicular del puesto de observación para artillería.
Publicado en: Verde Teruel, n º 63, Teruel, 2024, 20-29
Rubén Sáez, Javier Ibáñez, Amable García & Ismael Villalba
La última línea defensiva.
CORBALÁN, ESCORIHUELA Y EL POBO.
Teruel y los municipios de su Comarca fueron el escenario de duros enfrentamientos durante la Guerra Civil. En el número anterior de la revista, hicimos un recorrido por las posiciones defensivas en Celadas, Alto Jiloca y el Altiplano, terminando en Alfambra. En esta ocasión, nos centraremos en las posiciones republicanas situadas en Corbalán, Escorihuela y El Pobo, que constituyeron los últimos núcleos de resistencia gubernamentales tras la pérdida de Teruel. El objetivo de estos reportajes es el de dar a conocer algunas de las más destacadas evidencias de este patrimonio bélico conservado en la Comarca, en su mayor parte agrupadas dentro de los proyectos “Atrinchérate” y “Batállate”.
En esta ocasión nos moveremos por un espacio montañoso, comprendido dentro de la Sierra del Pobo. Ascenderemos a las cotas donde se encontraba uno de los principales puntos de observación del entono de la ciudad; visitaremos remotas posiciones, cuyo objetivo era proteger vías de comunicación hoy olvidadas; pasaremos por líneas defensivas y refugios situados a 1.750 m. de altitud; y nos referiremos a una línea destinada a la defensa del Puerto del Esquinazo, la puerta de entrada a las Cuencas Mineras. Otro intenso recorrido al hilo de la Historia, rodeado de los magníficos paisajes de la poco transitada Sierra del Pobo.
El Alto de La Torana (Corbalán).
Iniciamos nuestro recorrido a la salida de Teruel, tomando la carretera A-226 en dirección a Corbalán. A la altura del punto kilométrico 7,500, al inicio de un llano, encontraremos la señalización “vestigios de la Guerra Civil”. Desde ella, tan solo 200 m. de un excelente camino nos separan del Alto de La Torana. Este enclave constituyó una de las principales posiciones republicanas de los alrededores de la ciudad de Teruel, al controlar la carretera que se dirige desde la capital a Cantavieja. Su excelente ubicación le permitía poder disponer de una visión privilegiada del entorno de la ciudad y de las vías de comunicación que la unían con las posiciones de retaguardia sublevadas, existentes en el Alto Jiloca.
Desde La Torana, las fuerzas republicanas podían intentar batir con fuego de artillería los convoyes de suministros o tropas que se dirigieran a Teruel a través de la carretera o de la vía férrea. Esta importancia estratégica haría que las fuerzas sublevadas trataran de apoderarse de este enclave durante los últimos días de la Batalla de Teruel. En medio de estos combates, la posición fue atacada por el Cuerpo de Ejército de Galicia, que alineaba un total de 5 divisiones. A pesar de la superioridad numérica con que contaban los asaltantes, no lograron romper la férrea defensa del sector protagonizada por la 67ª División republicana. Los defensores fueron capaces de aprovechar su posición dominante para imponerse a los sublevados, que debieron combatir en todo momento en una clara desventaja táctica.
La Torana volvió a ser objeto de violentos combates durante los últimos días de la Batalla del Alfambra. En esta ocasión, las fuerzas republicanas fueron incapaces de contener la marea atacante, teniendo que replegarse sobre una segunda línea, que pasó a pivotar sobre las alturas de Cabigordo, Castelfrío y la Sierra de El Pobo.
En el año 2023, realizamos excavaciones arqueológicas en esta posición. En ella destaca el puesto de observación para artillería, que se encuentra casi completamente mimetizado con el paisaje. Seguramente, durante la Guerra Civil su techo estuvo cubierto de tierra, para camuflarlo frente a la artillería y la aviación franquista. Construido en hormigón armado, desde su interior se cuenta con una vista privilegiada del entorno de la ciudad de Teruel, y en especial de la vía férrea y la carretera que comunicaban la capital con las posiciones franquistas de retaguardia. La posición contaba con una segunda estructura similar, que fue destruida durante los trabajos de construcción de la nueva carretera.
El acceso al puesto de observación se realizaba por su parte posterior, con el fin de garantizar la protección de las tropas. Esta protección se veía incrementada con la excavación de un pasillo en la cantera rocosa y que en algunos puntos sobrepasa los 2 metros de altura. El puesto presenta algunas grietas de consideración, generadas por una explosión en su interior, aflorando algunas varillas de la armadura interna. No sabemos si esa voladura se produjo en el marco de la evacuación republicana o ya durante la Postguerra. Parece más probable esta segunda opción, ya que, una vez finalizado el conflicto, este tipo de estructuras se solían utilizar para hacer detonar los proyectiles, evitando que sus fragmentos se dispersaran en exceso, con el fin de facilitar la recogida y posterior venta del metal.
Todo puesto de observación requiere de otro de mando, desde el que la oficialidad pudiera coordinar las operaciones militares. En este caso, se sitúa muy cerca del puesto de observación, lo que facilitaba la comunicación entre ambos. Estaba excavado en la roca, al igual que en la cercana posición rebelde de Santa Bárbara (Celadas). Su profundidad alcanza los 2 metros en algún punto, lo que otorgaba una protección adicional para sus ocupantes. Desde este lugar, los oficiales republicanos podrían orientar el fuego artillero del sector para batir las posiciones nacionales ubicadas en torno a la ciudad de Teruel o sus líneas de suministro. En algunas paredes del puesto de mando fueron excavadas alacenas para poder colocar objetos. No obstante, a diferencia de lo sucedido en la Loma de Casares (Celadas), en este lugar no se encontró ninguno in situ.
Numerosas líneas de trincheras recorren todo el monte, uniendo entre sí, tanto estas posiciones de vanguardia, como las situadas a retaguardia y en las que los soldados gozarían de cierta tranquilidad durante sus momentos de descanso.
En una fotografía conservada en la Biblioteca Nacional, correspondiente a este sector, se muestra un cañón de grueso calibre de origen francés, y posteriormente reformado en Rusia, desde donde fue enviado a la República. El relieve del fondo permite identificar el emplazamiento, muy próximo a las estructuras descritas.
Dentro del proyecto Atrinchérate de la Comarca Comunidad de Teruel, se ha puesto en marcha una App de realidad aumentada. Gracias a ella, las personas que visiten el puesto de observación podrán tener una sensación inmersiva, que les permitirá ponerse en el lugar de los soldados desplegados en esa posición.
Cabigordo (Corbalán).
Tras dejar La Torana, retomaremos la A-226 dirección Cantavieja, hasta Corbalán, desde donde iremos a la posición de Cabigordo. Desde la plaza de la iglesia, el camino de acceso se encuentra señalizado, debiendo tomar la calle Loreto (detrás del ayuntamiento); tras cruzar el barranco de Corbalán, transitaremos por el antiguo camino de Cedrillas, junto al que se sitúa la zona de aparcamiento. En este caso, nos tocará ascender andando por una pequeña cuesta, hasta llegar a la posición.
Tras la captura por los sublevados del Alto de La Torana y de buena parte del valle del Alfambra, las fuerzas republicanas tuvieron que replegarse y crear una nueva línea más a retaguardia. Ésta partía de las alturas próximas al pueblo de Corbalán, como el vértice Lepos, y continuaba hasta los cerros próximos a la Ermita de Santa Bárbara. Desde este lugar, las defensas proseguían por esta margen del río Alfambra en dirección a Escorihuela. Los principales puntos fuertes de este dispositivo eran las alturas de Cabigordo, Castelfrío y la Sierra de El Pobo, todos ellos ocupando una posición dominante en altura.
Tras la toma de la ciudad de Teruel el 22 de febrero, las operaciones en este frente sufrieron una cierta ralentización. No fue hasta el 23 de abril, cuando las fuerzas sublevadas dieron comienzo a su ofensiva hacia el Levante. A pesar de la fuerte resistencia protagonizada por los soldados republicanos, que contaron con la inestimable ayuda proporcionada por un violento temporal de frío y nieve, esta segunda línea defensiva acabó colapsando el 12 de mayo.
La posición se sitúa en la parte media-baja del cerro de Cabigordo. En la actualidad, este emplazamiento puede parecernos alejado de cualquier zona de posible actividad bélica; pero se encuentra junto al antiguo camino de Corbalán a Cedrillas. Y, aunque en 1938 este tramo ya había sido sustituido por otro de carretera (que también se encuentra abandonado en la actualidad), debía ser una vía aún muy frecuentada cuando se iba andando o a caballo, ya que permitía un ascenso más corto y rápido hasta el Puerto de Cabigordo, donde enlazaba con la nueva carretera. De ahí la importancia de esta posición, formada por una trinchera con la típica forma en zig-zag, presentando su frente construido con mampostería trabada con mortero de cemento para otorgarle una mayor resistencia. A retaguardia de esta línea de combate, hay tres espacios de planta rectangular tallados en la roca, seguramente utilizados como zona de vida o para desempeñar labores de almacén. De la trinchera principal descendería un ramal hasta media ladera, que terminaría en un pozo de tirador. La escasez de munición o metralla, descubierta en los trabajos arqueológicos, evidencia que este lugar fue evacuado por sus ocupantes sin combatir.
En esta posición se conservan varias inscripciones realizadas sobre el cemento de las paredes de la trinchera. Al igual que en La Torana, aquí también el visitante se puede sumergir en el fragor de los combates de la mano de la realidad aumentada, lo que hace de esta visita una experiencia diferente.
Cerro del Pino Redondo (Corbalán).
Tras retornar a Corbalán, visitaremos la posición del Cerro del Pino Redondo, donde también se intervino arqueológicamente en el año 2023. Para ello, retornaremos a la plaza de Corbalán y tomaremos el vial que sale a la izquierda de la iglesia (antiguo camino de Villalba Baja a Corbalán); siguiendo las señales direccionales, pasaremos junto a la Ermita de San Antonio y llegaremos hasta el aparcamiento. Nuevamente, nos tocará ascender andando un breve trayecto.
En esta posición se puede recorrer un tramo de trinchera, que sigue un sinuoso trazado en zig-zag. De ella parte un ramal en dirección a primera línea, donde se encuentra un pozo de tirador, además de una posición de mayor tamaño, seguramente para colocar una ametralladora. Completa el conjunto un espacio cuadrangular situado a retaguardia de la trinchera principal, utilizado como espacio de vida o almacén. Las trincheras presentan en muchos de sus sectores una escasa profundidad, quizás a causa de falta de tiempo para su construcción o por la dureza de la roca. Para salvar esta limitación, posiblemente utilizaron un parapeto de sacos terreros.
Los trabajos arqueológicos sacaron a la luz numerosas evidencias de los feroces combates que se libraron para la conquista de la posición. Numerosos fragmentos de metralla y varias espoletas sin detonar, confirman la entidad del bombardeo artillero a que fue sometido este enclave. De esta lluvia de hierro no escapó la cercana Ermita de Santa Bárbara, de traza bajomedieval; situada a una quincena de metros de la trinchera más cercana, debió ser alcanzada de forma reiterada por los cañones sublevados, hasta provocar su completa ruina. No deja de ser una paradoja que la ermita de la patrona de los artilleros fuera arrasada por fuego artillero.
Castelfrío y refugios de Hoyalta-Corraliza (El Pobo).
Tras visitar las interesantes posiciones de Corbalán, retornaremos a la carretera A-226, dirección Cantavieja; tras ascender el puerto de Cabigordo, en el punto kilométrico 21,450 tomaremos la carretera TE-V-8001, en dirección a El Pobo; discurre por un llano ondulado, situado a unos 1.600 m.s.n.m. y presidido por el cerro de Castelfrío. Poco antes de llegar al punto kilométrico 2,400, tomaremos una pista a mano izquierda, junto a la que se sitúa un pequeño refugio, a partir de la cual el camino se encuentra convenientemente señalizado
El epicentro de las defensas de este sector es el cerro de Castelfrío. La conquista de este reducto entrañaría enormes dificultades para las fuerzas sublevadas. Aunque la línea de frente republicana no resultaba especialmente consistente, la altura (1.757 m.s.n.m.) y las condiciones climatológicas asociadas, jugaban a favor de los defensores; sirva como ejemplo que el 5 de mayo, una vez comenzaba la ofensiva franquista, nevó en estas alturas. La dificultad, que revestía conquistar estas posiciones republicanas, llevó a los mandos sublevados a ordenar un bombardeo a gran escala sobre ellas, en el que se arrojaron unos 5.000 proyectiles. Tras esta tormenta de fuego, el 11 de mayo eran tomadas las últimas posiciones. Después de capturar la línea defensiva Corbalán-Castelfrío-Portachuelo, el ejército franquista estaba en condiciones de poder avanzar desde el Norte hacia Alcalá de la Selva y Mora de Rubielos.
Las posiciones republicanas de Castelfrío se distribuyen por la falda y la cima de este cerro. Se encuentran mayoritariamente protegidas por parapetos de piedra seca. En el sector septentrional de la cumbre se encuentra la posición de mejor factura, en la que se usó mortero de cemento para trabar la mampostería, además de una cubierta de hormigón.
En la parte Noroccidental del cerro está el extenso saliente de La Corraliza, situado a 1.587 m.s.n.m. Tiene un magnífico control visual, incluyendo zonas de las laderas que no se pueden batir desde la cumbre del cerro; y a los pies discurre el antiguo camino de Peralejos a El Pobo, potencial vía de penetración de la infantería enemiga que era necesario proteger. A contrapendiente de este saliente, se conserva un interesante conjunto de casetas de piedra seca, cubiertas mediante falsas cúpulas por aproximación de hiladas. Estas construcciones son parecidas, pero de menor altura que las realizadas para apoyo a la explotación agropecuaria, en distintas zonas de la provincia (Maestrazgo, Sierra de Gúdar y Matarraña). Se localizan en la parte meridional, la mejor resguardada de los combates y de los rigores meteorológicos. Aunque menos vistosas que las aparatosas fortificaciones que jalonan este cerro, estas humildes estructuras de habitación nos recuerdan las duras condiciones de vida en el frente.
El Portachuelo (Escorihuela).
De retorno a la TE-V-8001, seguiremos por la misma poco más de 3 km dirección El Pobo, hasta el cruce con la TE-V-8002. Una vez allí, tomaremos esta última, dirección Escorihuela. Unos 4 km más adelante, a mano izquierda se inicia la pista señalizada que, tras pasar junto al merendero de La Torrecilla, nos conduce hasta El Portachuelo.
Se trata de una posición extensa y de cierta complejidad. A tenor de sus dimensiones, las actuaciones arqueológicas realizadas en 2023 dentro del proyecto Atrinchérate, se han concentrado en un único sector. En él encontramos dos líneas de trincheras, destinadas a prestarse apoyo mutuo. La primera se localiza en lo alto de una pequeña elevación, mientras que la segunda está situada a media ladera. Esta disposición respondía a la necesidad de no dejar puntos muertos que le permitieran al atacante aproximarse hasta ellas sin ser batido.
Ambas líneas contaban con parapetos realizados con la técnica de la piedra seca, presentando en todo su trazado una buena factura, que ha permitido su excelente conservación. La línea superior cuenta con una trinchera principal, que en parte de su trazado cuenta con un banco corrido para tiradores. Este escalón se utilizaba para que los soldados pudieran apoyarse en él y disparar sus armas de forma más cómoda y precisa. Como complemento de las posiciones para fusilería, también se encuentra una estructura rectangular de mayor tamaño, destinada a albergar una ametralladora; cuenta con un banco en su parte frontal, para apoyar el trípode. A contrapendiente de las posiciones de combate, se localizan restos de varias construcciones cuadrangulares de pequeño tamaño (menos de 4 m2), destinadas a espacios de vida.
En la línea inferior, los puestos de tirador no cuentan con banco corrido, sino que adoptan la forma semicircular, a modo de pequeñas garitas. Esta disposición otorgaría a los soldados una mayor protección frente al fuego enemigo y las inclemencias meteorológicas. También cuenta con un puesto para ametralladora, localizado en el costado opuesto al del nivel superior, de modo que pudiera cubrirse todo el sector de frente de forma adecuada. Se han detectado pocos restos de munición, concentrándose en el interior del puesto de ametralladora de la línea inferior. Curioso resulta el descubrimiento de un pico usado para la construcción de las trincheras, y que presenta un acusado desgaste por la dureza de la roca.
El hallazgo de los restos de una torre medieval evidencia que El Portachuelo ha sido siempre una posición geoestratégica; desgraciadamente, de ella solo se conserva su base, al haberse utilizado sus piedras en la construcción de las trincheras.
La posición se extiende a una cota más elevada, en el monte contiguo, a unos 500 metros del aparcamiento. Tanto este enclave, como el excavado, estaban diseñados para poder someter a un posible atacante a un letal fuego cruzado, pudiendo prestarse apoyo de fuego ambas posiciones. Aunque este último lugar no ha sido excavado, se intuye el trazado de las trincheras, la presencia de pozos de tirador y posiciones para ametralladora y de otros espacios de mayores dimensiones, que pudieron ser espacios de vida, almacenes, puestos de mando, etc.
Terminada esta visita, podemos retornar a Teruel siguiendo por la TE-V-8002, que, tras pasar por Escorihuela, nos conducirá a la N-420, a la altura de Alfambra.
CAÑADA VELLIDA Y LA DEFENSA DEL PUERTO DEL ESQUINAZO.
En Cañada Vellida, a poco más de 20 km. de distancia de Alfambra por la carretera N-420 (dirección Alcañiz), se ha iniciado el proceso de recuperación de un amplísimo complejo, en la Loma de la Solana. Ésta y otras posiciones de Cañada Vellida controlaban el acceso al estratégico puerto del Esquinazo, por el que se entraba a las Cuencas Mineras, baluarte leal a la República.
La ofensiva franquista para sobrepasar el frente republicano de Cañada Vellida dio comienzo el 23 de abril de 1938; el Cuerpo de Ejército de Castilla consiguió romper la línea defensiva por tres puntos diferentes. En el choque, la República sufrió varios cientos de muertos, 200 prisioneros y la pérdida de abundante material militar, mientras que los sublevados se hicieron con Cañada Vellida y otros siete municipios.
La Solana de Cañada Vellida es una larga loma que discurre paralela a la carretera N-420. Sobre ella se extiende una potente línea defensiva de más de 2,5 km. de longitud. Los primeros trabajos arqueológicos se han centrado en el extremo de la posición más cercano a los aerogeneradores. Se ha sacado a la luz un pequeño centro de resistencia, seguramente para un pelotón de soldados. Cuenta con espacios de vida de planta rectangular, en cuyo interior se hallaron algunos objetos de uso cotidiano. A ellos se accede desde una trinchera principal, que conecta con puestos de tirador y con otros de mayores dimensiones, para fusiles ametralladores o ametralladoras.

Recorrido y situación de las posiciones: A.- Alto de La Torana (Corbalán); B.- Cabigordo (Corbalán); C.- Cerro del Pino Redondo (Corbalán); D.- Castelfrío (El Pobo); E.- Las Corralizas (El Pobo); F.- El Portachuelo (Escorihuela); G.- Loma de la Solana (Cañada Vellida).

Alto de La Torana (Corbalán): A.- Puesto de observación para artillería; B.- Trinchera principal; C.- Ramal que comunicaba con el puesto de mando; D.- Puesto de mando.

Alto de la Torana (Corbalán): puesto de mando.

Cabigordo (Corbalán): A.- Trinchera; B.- Almacén o espacio de vida.

Cabigordo (Corbalán): trinchera reforzada con muros de mampostería trabada con mortero de cemento.

Cabigordo (Corbalán): espacio de vida o almacén, excavado en la roca.

Cerro del Pino Redondo (Corbalán): A.- Trinchera principal; B.- Ramal de la trinchera principal; C.- Pozo de tirador; D.- Posición de ametralladora; E.- Almacén o espacio de vida; F.- Ermita de Santa Bárbara.

Cerro del Pino Redondo (Corbalán): Vista aérea del ramal de trinchera que comunicaba el pozo de tirador y la posición de ametralladora, con el almacén o espacio de vida.

Castelfrío (El Pobo): estructura de hormigón.

Las Corralizas – Hoya Alta (El Pobo): refugios de las mínimas dimensiones posibles. Fotografía de Marc Ballarín.

El Portachuelo (Escorihuela): A.- Trinchera superior; B.- Tramo con banco corrido para tiradores; C.- Nido de ametralladora; D.- Trinchera inferior; E.- Puestos para tirador; F.- Nido de ametralladora; G.- Espacios de vida; H.- Estructura turriforme medieval.

El Portachuelo (Escorihuela): vista aérea de las defensas de la parte superior, con el nido de ametralladora, la torre medieval y la trinchera con banco corrido para tiradores.

El Portachuelo (Escorihuela): vista aérea de las defensas de la parte inferior: siete puestos de tirador con parapeto semicircular de piedra seca.




0 Comentarios