La Masía de la Torre o “Torre de Espejo” (Teruel)

La Masía de la Torre, a caballo entre la vega y el monte.

Publicado en: 2021, Verde Teruel, n º 54, Teruel, pp. 90-92

Javier Ibáñez González & Rubén Sáez Abad

 

Situada junto a la carretera que une Teruel con Cuenca y el Rincón de Ademuz, la Masía de la Torre sorprende al viajero por el robusto cuerpo de su estructura fortificada, que sobresale por encima del resto del caserío. Ocupa la parte alta de una pequeña loma, ubicada en la margen derecha del río Turia, en la zona de contacto entre la vega y el monte.

El conjunto se encuadra dentro de la tipología de las masías fortificadas, frecuentes en otros territorios de la provincia, como el Maestrazgo, Gúdar-Javalambre y el Matarraña. Este característico grupo de construcciones aúna la función de una masía tradicional (reducido núcleo de población asociado a una unidad de explotación agropecuaria y forestal) con la presencia de una torre, rodeada, a veces, de un pequeño recinto; además de su función defensiva, estas estructuras fortificadas poseían un marcado carácter de prestigio, estando asociadas a infanzones, élites locales y, en alguna ocasión, a las órdenes militares.

Precisamente, el investigador José Luis Gordillo Courcieres planteó en los años 70 la posibilidad de que esta torre fuera de origen templario y que estuviera asociada con "Bellestar" (Villastar), alquería incluida en el territorio asignado por Alfonso II para la repoblación de Villel (1180). En 1187, este territorio pasó a manos de la Orden de Monte Gaudio; y en 1196 a las del Temple. Esta última orden otorgó carta de población a "Bellestar" en junio de 1264, en la que se reservaba, entre otras dependencias y derechos, la "torre et casa" señoriales, que son las que Gordillo identificó con la Masía de la Torre. Esta repoblación fracasó, al sólo asentarse cuatro vecinos de los veinte previstos inicialmente. De ahí que, en julio de 1267, los templarios volvieran a otorgar otra carta, en este caso para treinta familias mudéjares. Esta tentativa tampoco tuvo el éxito esperado, por lo que, en mayo de 1271, establecieron un nuevo contrato con los pobladores del "castri de Bellestar", reduciendo drásticamente el número de pobladores entre los que se repartían las tierras. En todo caso, no está clara la asimilación de esta estructura con la torre o castillo de Villastar.

Para fechas más tardías, esta estructura se encuentra vinculada con uno de los principales linajes del Sur de Aragón: los Espejo. Desde Juan Ruiz de Espejo, que participó en la Batalla de las Navas de Tolosa y en la conquista de los cercanos castillos de Castielfabib, Ademuz y Torres, diversos miembros de esta familia desempeñaron importantes cargos al servicio de la Corona. Su pertenencia a los Espejo se documenta, al menos, desde 1744, momento en el que era conocida como “Torre Espejo”; a este linaje también están asociadas otras grandes masías del entorno de la ciudad de Teruel (Torre de Vega Dornos) y de la Sierra de Albarracín (Torre Cavero, Mas de Ligros, Mas de Dornaque, etc.), algunas de ellas también fortificadas. En 1865, la Masía de la Torre o “Torre de Espejo”, todavía estaba ligada a la rama de esta familia que ostentaba el marquesado de González de Castejón.

El elemento más destacado de todo el conjunto es la torre, parcialmente envuelta por el resto de edificios de la masía. Posee planta ligeramente rectangular, de 5,60 por 4,80 metros, siendo su altura aproximada de unos 14,5 metros. Está realizada mediante un encofrado de calcina, con las esquinas reforzadas con ladrillos trabados con cal, estos últimos con dos módulos claramente diferenciados (más grandes los de la mitad inferior de la estructura, más pequeños los de la superior). Conserva su coronamiento original de almenas, con cuatro merlones en los laterales cortos y cinco en los largos, que son de ladrillo en las esquinas y de calcina los centrales. Al interior de la torre se accedía por una puerta situada en altura en el lateral Suroriental, que poseía arco de medio punto de ladrillo, actualmente tapiada. Hasta avanzados los años 80 del siglo XX, la torre conservaba los canes de madera moldurados que debían estar asociados a un cadalso.

El carácter defensivo de esta torre es incuestionable, como lo demuestra su puerta en alto. Con independencia de que estuviera o no vinculada con el Temple, parece muy probable que se construyera en el siglo XIII, pudiendo considerarse como uno de los pocos mases fortificados bien conservados de dicha centuria en la provincia de Teruel.

Además de la torre, en la fachada posterior del caserío se conserva una arquería cegada de ladrillos, sobre la que se alzan varias pilastras de dicho material. Forman parte de un edificio de cronología no precisada, pero que podría estar vinculado con fases antiguas del conjunto.

El resto del caserío tienen un interés más limitado, debido, en gran medida, a las sucesivas transformaciones. No obstante, se conservan elementos que demuestran la buena calidad de las construcciones, como las rejerías de forja, los arcos de las puertas de las alcobas o la escalera construida durante la Edad Moderna, que permitía acceder cómodamente al interior de la torre.

 

La ruta de los Templarios del Sur de Teruel.

La Masía de la Torre forma parte del itinerario temático de los templarios del Sur de Teruel, incluido dentro de la Ruta de los castillos de las órdenes militares en la provincia de Teruel. Este itinerario, que discurre por la parte meridional de los dominios templarios en tierras turolenses, parte del Castillo de Albentosa, siendo la Masía de la Torre la segunda de sus paradas. Después continúa hacia las fortalezas de Villel, Libros y Tramacastiel, pasando junto a la Peña de Rodrigo Díaz (Libros).

Arcilla, yeso y cal. Los materiales empleados en la torre, hacen que ésta casi se mimetice con su entorno.
Arquería existente en el edificio anexo.
Originariamente, a la torre se accedía por una puerta situada en el primer piso (actualmente tapiada), lo que acrecentaba su potencialidad defensiva.
La torre mantiene el almenado original, con su peculiar alternancia de materiales (ladrillos en las esquinas y calcina en los merlones centrales).
La torre emerge por encima del caserío.
Detalle del “Mapa de los términos de Villastar y Villaespesa y sus alrededores, junto al río Guadalaviar”, realizado por Cipriano de la Plaza en 1744 (Archivo Histórico Provincial de Zaragoza).
Detalle de la Torre de Espejo” recogido en el “Mapa de los términos de Villastar y Villaespesa y sus alrededores, junto al río Guadalaviar”, realizado por Cipriano de la Plaza en 1744 (Archivo Histórico Provincial de Zaragoza).
Mapa del itinerario temático de los Castillos templarios del Sur de Teruel.

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